Cesta
0
$0,00
Día y noche estás tú, iluminándome
por si algo sale mal.
Estás tú
bajo ese álamo
con la boina de costado
y la sonrisa perfecta,
iluminándome.
Las tardes se hacían cortas a tu lado,
eras lo más cerca de un padre,
lo más cerca de un abrazo bien dado.
Por si algo sale mal
entrecierro mis ojos, te veo y pienso:
hace tanto que no escucho tu palabra ni canto.
¡Cuánto te extraño!
Por Estefanía Hernández
