Cesta
0
$0,00
Esa noche las palabras se las llevó el viento,
aunque recuerdo cada momento, cada acción,
como si cada noche se repitiera.
Veo el agua y la siento susurrar,
me tienta a dar un paso más.
Pero me quedo aquí,
escuchando aquello que no puedo recordar.
El cielo está estrellado y...
cada estrella ofrece cumplir mis sueños.
Yo le pido un beso, tú también.
Pero nada pasa, ni se detiene.
Disculpas me ofrece el sol
al aparecer sobre el agua
oscura más temprano de lo normal.
Solo queda el lamento de haber perdido
la única oportunidad
que habría cambiado nuestro andar.
Por Estefanía Hernández
