Cesta
0
$0,00

¿Yo, celosa?
¡Pero qué cosa!
Un poco de ajito
pa'l mal hálito.
Harta comía
pa una larga dormía.
Y harta tarea
pa que salir no puea.
Así cortito me lo tengo,
no por celos, ni insegurida,
sino pa que honre la promesa,
la que hizo en el altar.
Que si no la cumple
se me va pal infierno,
y allá… no lo quiero na.
Ese será mi lugar.
Allá no pienso laar, ni cocinar.
Iré a mi pecao pagar.
Eso será meno malo
que a este anciano cuidar.
Habrán sido cincuenta años
y no una eternida.
¿Qué cuál es mi pecao?
Pues si no lo sae ya,
negar que soy celosa
y que aeces también,
una infiel esposa.
Por Estefanía Hernández